Septiembre: mes de la prevención del suicidio
Recomendaciones sobre la prevención del suicidio
José Morales Martínez
9/28/20252 min read


Recomendaciones de la prevención del suicidio desde la terapia familiar
Desde la terapia familiar, la prevención del suicidio se centra en fortalecer el entorno familiar como un factor protector fundamental, especialmente en adolescentes. El terapeuta debe trabajar con la familia para mejorar la comunicación, resolver problemas y crear un ambiente seguro y de apoyo.
Recomendaciones clave
Para la familia
Fomentar la comunicación abierta y sin juicios: Crear un espacio seguro para que la persona en riesgo exprese sus sentimientos sin miedo a ser juzgada o criticada. Escuchar activamente y con empatía es crucial.
Tomar en serio cualquier señal de alarma: No desestimar comentarios como "ojalá no estuviera aquí", "no me importa lo que pase" o cualquier mención sobre el suicidio. Se debe asumir que la persona necesita ayuda urgente.
Buscar ayuda profesional: La familia debe trabajar en conjunto con un terapeuta para abordar las dinámicas que pueden estar afectando al miembro en riesgo. La terapia familiar no busca culpables, sino que ofrece una vía de sanación y cambio.
Reducir el acceso a medios letales: Es una de las medidas más importantes, especialmente en el hogar. Se debe restringir el acceso a armas de fuego, medicamentos (con y sin receta) y otros objetos peligrosos.
Construir una red de apoyo: Ayudar a la persona a establecer contacto con recursos externos, como una línea de prevención del suicidio y crisis, para crear una red de seguridad más amplia.
Evitar la culpa: Rechazar la idea de que la familia es la única responsable del problema, ya que este tipo de pensamientos no ayudan ni al familiar en riesgo ni al proceso terapéutico.
No guardar secretos: Ante la sospecha de riesgo suicida, la familia no debe prometer guardar el secreto. Lo más importante es buscar apoyo profesional inmediato.
Para el terapeuta familiar
Mantener una postura neutral y diferenciada: El terapeuta debe ser un investigador tranquilo y curioso, evitando involucrarse emocionalmente con la ansiedad de la familia. Esto ayuda a que el sistema familiar se entienda a sí mismo.
Externalizar el problema: Utilizar un enfoque de terapia narrativa para ayudar a la familia a separar el problema (la ideación suicida) de la persona que lo padece. Esto reduce la culpa y permite a la familia unirse contra el problema.
Mejorar las habilidades de afrontamiento: Enseñar a la familia a mejorar la comunicación y a resolver problemas de forma conjunta. Esto ayuda a reducir la tensión y a crear un entorno más funcional.
Incluir a toda la familia: Animar a todos los miembros de la familia a participar en la terapia. Aunque el foco esté en un individuo, toda la dinámica familiar influye en la situación.
Pasos de acción concretos
Preguntar directamente: Si sospechas que alguien está en riesgo, pregunta abiertamente: "¿Estás pensando en el suicidio?". Esto no aumenta el riesgo, sino que abre la conversación.
Estar presente: Ofrecer apoyo incondicional y escuchar sin juzgar. Esto ayuda a la persona a sentirse acompañada y comprendida.
Conectar con ayuda profesional: Contactar de inmediato con una línea de crisis o un terapeuta. Para México, la Línea de la Vida (800 911 2000) ofrece apoyo 24/7.
Hacer un seguimiento: Mantener el contacto con la persona después de una crisis demuestra apoyo y puede ser un factor protector importante.
